Hubo

Un cuarto sin espinas, dos montes de incógnito, tres partes de miseria, cuatro espadas dormidas, cinco puertas con señas, seis guirnaldas apagadas, siete encuentros imprevistos, ocho muertes divertidas, nueve lunas sin descanso. El cero es el ejemplo imperfecto que duerme las historias.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Conocé cómo se procesan los datos de tu comentario.