Tres

El viernes 15 por la noche, la industria musical -no la música- fue escenario de una nueva tragedia.
Tres son los elementos que se combinan principalmente, junto a varios más, y terminan en la muerte de cinco jóvenes, dejando otros tres en estado crítico al día de hoy: lucro, desinformación, hipocresía.

Primero el lucro o simplemente la ganancia -legal o ilegal- sin medir nada más, ni siquiera el bienestar de los participantes.

La desinformación de muchos jóvenes que consumen y de todo su entorno. Como pasa en varios ámbitos de nuestras vidas si no sabemos lo que consumimos e incorporamos a nuestro cuerpo es probable que terminemos mal. El mercado ilegal de las drogas sintéticas es muy complejo y ha sufrido una mutación gravísima en la calidad de los productos que circulan desde hace ya varios años. En este contexto. casi la única salida es la información, hablar con hijos, sobrinos, hermanos, primos, o amigos: sobre lo que circula, sobre los efectos que produce cada droga, los riesgos y sus consecuencias en el organismo.

La información es la única salida porque la hipocresía de esta sociedad de consumo no permite otra solución de fondo. Solo para citar un ejemplo. mientras desde el viernes cientos de ignorantes profesionales vociferan por TV desparramando ignorancia mezclada con indignación, muchos cuando llegan a sus casas consumen, cuando salen de noche consumen, sus hijos consumen, sus productores consumen, sus conocidos consumen. Pero mientras nadie muere, todo está bien.

Y mientras todo está bien, el problema no existe, cuando las consecuencias se presentan cruelmente como esta vez, hay que decir algo. En general, casi todo lo que se dice, son prejuicios surgidos de la ignorancia. Así se confunde y se estigmatiza, entre otras cosas, a la juventud, a la noche, y por supuesto, a la música.

Todos los géneros musicales tienen su estigma: la cumbia villera, el rock cabeza, la murga o el candombe de los negros de barrio, el jazz de los nerds intelectuales, el folklore de los ignorantes del interior.

La música electrónica es la de los empastillados.

Quizá sea uno de los géneros que sufre mayores prejuicios, mucho más que otros géneros populares o masivos.

El mundo de la música electrónica es amplísimo, incluso mucho más amplio que el de otros géneros y es un movimiento musical que ha aportado elementos e influenciado a todas y cada una de las distintas formas musicales.

Mientras la hipocresía y los prejuicios musicales siguen demostrando que nunca llegarán a buen destino, a nosotros nos sigue quedando la música.

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.