Del viento

Ya no deberíamos escribirle al viento

y  repetir

que todo lo arrastra

que su poder es infinito

y la resistencia imposible.

 

Ya no deberíamos sentirlo

ni en la cara

ni en la erosión del presente

ni acercando lo perdido.

 

Habría que disfrazarlo

de marioneta

y cortar los hilos.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Conocé cómo se procesan los datos de tu comentario.